martes, 14 de marzo de 2017

Y el canto del cuco... una Cuaresma más

Dedicado a los que dicen no tener pecados...

"Yo no estoy loco" afirman los residentes del sanatorio. "Yo soy inocente" dicen los reclusos del penal. "Yo no tengo pecados", se convencen muchos de nuestros cristianos... Pero ¿es eso posible?

Dice el Espíritu Santo "si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y su palabra no está en nosotros" (1Jn 1, 10). El "yo no tengo pecados" descubre al traidor: al pecador endurecido contra todos los mandamientos de Dios.

Pecador contra el Primer mandamiento: qué necio, no desea ni busca la santidad. Qué diferencia con el llanto de los santos: "¡el Amor no es amado!". Cuántas manchas se descubre el alma iluminada por la gracia y pelea para embellecerse a los ojos de Dios, y cuánta oscuridad en la cueva de ladrones. La relación de amor no entiende de mínimos (y si fuera así no sería amor...): cuántos fallos descubren en sí mismos los amantes, siempre cortos en su entrega... ¡y cuán gozosos se lanzan en esta aventura, siempre celosos por no poder amar más! Cristo en la hermosura de la Transfiguración sólo sabía hablar de lo que más amaba, de su Pasión por nosotros por amor al Padre, ¿y tú? ¿Cuánto amas a Dios?... "Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto" (Mt 5, 48).

Pecador contra el Segundo mandamiento: acaso no es blasfemo decirle al Crucificado: ¿Para qué tu Pasión y tu Cruz? Yo no soy una oveja perdida, no necesito tu Sangre, no necesito que me busques ni que me laves, yo no tengo pecados... Cuánta tristeza en el cielo, ante el canto fúnebre de este pobre desgraciado. Cómo resuenan estas palabras en las paredes del Cenáculo: "Si no te lavo, no tienes parte conmigo" (Jn 13, 8).

Pecador contra el Tercer mandamiento: pues presentando tal desprecio por Dios y su obra... ¿Cómo apreciará debidamente a la Iglesia? ¿Cómo valorará los sacramentos, la oración... aquellos medios que dispone Dios para nuestra salvación?

¡Pecador contra todos los mandamientos! Con tal impío no cabe esperar la guarda del resto de las disposiciones que hacen referencia al prójimo... Si algo bueno ha hecho, su soberbia lo atribuirá a sus fuerzas y el premio de esas acciones naturales se deshará en la tumba. Ahí tenéis a un ladrón: acaso hará siglos que dio una limosna generosa, y la vanidad la ahogó en el barro. Ahí tenéis a un lujurioso: su sensualidad no tiene medida, sus ojos, sus oídos, sus manos desbordan suciedades. Ahí a un mentiroso... Ahí un perezoso... Ahí uno incapaz de perdonar las ofensas... Ahí otro incapaz de dar su brazo a torcer. Veis más adelante, uno muy capaz de pedir cosas para otros pero incapaz de pedir nada a Dios para él, ¡cuánto menos su perdón!

Es así que en esta Cuaresma, volveremos a escuchar el canto del cuco, el canto de aquél que parece cristiano y no lo es: de aquél que con sus obras y palabras, con su ejemplo y vida saca a los demás del nido y conduce a la condenación. De aquél que dice: "yo no tengo pecados, para qué confesar".

Por contra, nosotros, los que afirmamos compungidos en cada misa que hemos "pecado mucho, de pensamiento, palabra, obra y omisión", que adoramos de rodillas en la consagración y que antes de comulgar decimos "no soy digno de entres en mi casa"... nosotros pecadores redimidos que frecuentemente somos perdonados en la confesión, que bien necesitamos ésta y todas las cuaresmas de nuestra vida, responderemos con ayuno, oración y celo a estos cucos, ya sea con fortaleza bautista o con dulzura salesiana, y en nuestra misión, con el auxilio de la gracia, los cazaremos (también al que se esconde mezclado con el trigo en nuestra alma). Nos anima saber que "quien convierte a un pecador de su extravío se salvará de la muerte y sepultará un sinfín de pecados" (St 5, 20). Y con deseos de reparar al Corazón de Jesús, recordando que "hay más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse" (Lc 15, 7), rezaremos confiados el Rosario con sus  "Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén". Y esperaremos...      
      Qué alegría, ¡Enhorabuena!, ¡Las súplicas de la Virgen otra vez lo han conseguido!, mirad, ¿no lo veis?  ¡Un cuco convertido! Miradlo a coro con los ángeles, ¡qué hermoso jilguero!

sábado, 11 de febrero de 2017

¿De veras te parece aburrida la misa?...

En misa pueden pasar muchas cosas, menos aburrirse... Si éste es tu caso, ciertamente es que no te estás enterando de la misa la mitad... Para saber que está pasando en la misa, escucha la fe de la Iglesia:

"Cristo, nuestro Dios y Señor se ofreció a Dios Padre una vez por todas, muriendo como intercesor sobre el altar de la cruz, a fin de realizar en los hombres la redención eterna. Sin embargo, como su muerte no debía poner fin a su sacerdocio, en la última Cena, la noche en que fue entregado, dejó a la Iglesia, su esposa amada, un sacrificio visible, (como reclama la naturaleza humana) donde se representara el sacrificio sangriento que iba a realizarse un única vez en la cruz, cuya memoria se perpetua hasta el fin de los siglos y cuya virtud saludable se aplicara a la remisión de los pecados que cometemos cada día". Concilio de Trento, Ses. 22ª, Doctrina del Santo Sacrificio de la Misa c.2: DS 1740; Catecismo de la Iglesia Católica (1997) núm. 1366.

Si no conoces qué supuso el sacrificio de Cristo,  
si no sabes cómo estar en la misa... 
Quizá este vídeo te ayude


Tú puedes estar ahí y unirte sacramentalmente a Él con fe y amor. 
Esto es participar y vivir la misa.

En cada misa se actualiza su sacrificio. 
El Beato Pere Tarrés decía que 
"el sacerdote que dice la misa sin espíritu de víctima 
verdaderamente hace comedia
(Francesc Raventós, Vivencias. Hablar sobre el beato Pere Tarrés. Barcelona (Ed.Claret) p. 144)
Lo mismo podríamos decir del fiel cristiano...

Créeme, en un encuentro vivo con Cristo salvador, pueden pasar muchas cosas (que te conviertas y te salves, que Jesús sea la vida de tu alma, que experimentes la dulzura y fortaleza de Dios...), menos aburrirse... 

Si alguien te pregunta qué es la misa... Canta con la Iglesia: 
"¡Oh sagrado banquete, en que Cristo es nuestra comida; 
se celebra el memorial de su pasión; 
el alma se llena de gracia, y se nos da la prenda de la gloria futura!"



Virgen María enséñanos a participar dignamente en estos santos misterios.

viernes, 3 de febrero de 2017

Folleto para confesarse bien

Puedes descargar e imprimir a gran escala este flyer hecho por un cura rural, que puede ayudar a confesar válida y fructuosamente, ¡Que os aproveche!
                                        Ave María Purísima...

En este enlace lo podéis descargar en pdf y en éste lo podéis descargar en .docx (en éste último, podéis encontrar diferencia en el formato si no poseéis las fuentes empleadas)

*******************************

¿Deseas imprimir muchos ejemplares para divulgarlos en tu parroquia o barrio? Sigue estos pasos...
Puedes hacerlo medio de una imprenta digital (en éste caso os propongo la siguiente: pixartprinting.es, donde unos 2.500 flyers A5 pueden salir a unos 50 €). Marca las opciones indicadas en la imagen de abajo (tamaño A5, vertical, anverso y reverso diferentes, papel y gramaje deseados)...



Una vez realizado el pago te pedirá que subas los archivos a imprimirEl folleto es un A5 (según la plantilla que ofrece la web, el archivo requiere un tamaño 15 cm x 21,2 cm, con un margen y sangrado adecuados). Los archivos que tienes que subir son los siguientes: descargar anverso y descargar reverso

Espero que os sea de utilidad, ¡un saludo!

Comienza el blog

¡Viva el Sagrado Corazón!